Cómo registrar una sesión de ABA: oportunidades, ayuda y criterio
Una guía práctica para terapeutas para registrar la sesión durante la atención: qué anotar en cada oportunidad, cómo registrar el nivel de ayuda y cuándo la meta alcanza el criterio.
El registro de sesión es la materia prima de todo lo que viene después: el gráfico del objetivo, la decisión de la supervisión y el informe para la familia. Un registro hecho en el momento, con el mismo estándar en todo el equipo, vale más que una descripción detallada escrita al final del día.
Qué registrar en cada oportunidad
Una oportunidad es cada vez que el niño tiene la chance de emitir la respuesta trabajada en esa meta del plan. Para cada una, registre el resultado en una de tres categorías:
- Independiente: el niño respondió de forma independiente, de la manera que la meta pide.
- Con ayuda: la respuesta solo ocurrió con algún tipo de ayuda.
- Sin éxito: la respuesta no ocurrió, incluso con la oportunidad presentada.
Registre en el momento en que sucede. Lanzar todo de memoria al final de la sesión tiende a redondear el desempeño hacia arriba o hacia abajo.
Cómo registrar el nivel de ayuda
Cuando la respuesta necesitó ayuda, vale anotar cuál. Las ayudas más comunes, de la más intrusiva a la menos intrusiva, son:
- Física: el terapeuta guía el movimiento.
- Modelado: el terapeuta muestra la respuesta.
- Gestual: un señalar u otro gesto indica la respuesta.
- Verbal: una instrucción o pista hablada.
Saber qué ayuda fue usada muestra si el niño está caminando hacia la independencia, incluso antes de que la tasa de aciertos suba.
El criterio de la meta
Cada meta del plan tiene un criterio, combinado con la supervisión. Un formato común es un mínimo de oportunidades con un número de respuestas independientes, por ejemplo "10 oportunidades con 8 independientes".
Dos recomendaciones:
- Mantenga el criterio visible durante la sesión, para que el terapeuta sepa cuántas oportunidades aún faltan.
- Registre cuando el criterio fue alcanzado. La decisión de avanzar la meta, o de marcarla como dominada, queda más segura con ese histórico.
Conductas y análisis ABC
Además de los objetivos del plan, la sesión suele tener conductas acompañadas, como una conducta que se quiere disminuir. Para cada una, use la técnica de registro definida por el equipo:
- Frecuencia: cuántas veces sucedió.
- Duración: cuánto tiempo duró.
- Latencia: cuánto tardó para comenzar después de una instrucción.
- Intensidad: la fuerza, en la escala combinada por el equipo.
Cuando una ocurrencia pide análisis funcional, registre también el antecedente (lo que sucedió antes), la conducta observada y la consecuencia (cómo el ambiente respondió). Ese registro de análisis ABC ayuda a la supervisión a levantar hipótesis sobre la función de la conducta.
Notas de la sesión
Cierre la sesión con una nota corta, en lenguaje objetivo: cómo llegó el niño, qué cambió en el ambiente, algo que el próximo terapeuta necesita saber. Defina para quién la nota queda visible: equipo, supervisión o familia.
Un checklist rápido
- ¿Registré cada oportunidad en el momento en que sucedió?
- ¿Anoté el tipo de ayuda cuando hubo?
- ¿Conferí el criterio de cada meta?
- ¿Registré las conductas con la técnica definida?
- ¿Dejé una nota objetiva para el equipo?
Registrar por el celular, en Proaba
En Proaba, la sesión muestra las metas en curso del plan con el criterio al lado, y el terapeuta lanza cada oportunidad como independiente, con ayuda o sin éxito, por el celular. Las conductas usan la técnica de registro elegida para cada una, el análisis ABC queda en el mismo flujo, y lo que fue registrado se convierte, sin retrabajo, en los gráficos del plan y en el PDF de la sesión.
Vea esto en funcionamiento en Proaba.
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